El AMOR

EL AMOR DESDE LA CONSCIENCIA

Se que hay alguien allí afuera que necesita leer esto. Y hoy subo a la colina con ganas de ahondar en esto y sacarnos una sonrisa, tal vez. O puede que no, no hay pressing. El sol calienta mi piel y suena esto de fondo, mientras escribo en mi diario. Se vine post larguito, así que ponte cómoda… jeje

Sea lo que sea, la manera en la que cuentes tu historia en línea puede marcar la diferencia.

Let’s GO!!!

Empezamos desde el principio… Llegamos a este mundo habiendo olvidado lo que somos y de donde venimos. Desde el primer aliento nos toca amoldarnos a este nuevo lugar. Un lugar seco, más fresco, con ruidos más fuertes y sin estar ya apretaditos dentro del vientre de mamá. En el mejor de los casos tus cuidadores intentarán darte todo lo que necesitas, cobijo, amor, nutrición, cuido… Hay un vínculo de dependencia, es literal porque sin todos estos cuidados mueres.


Vamos creciendo y sentimos que parte de nuestra felicidad viene de ellxs, de lo que nos dan. Léase amor, nutrición o cosas materiales. Y vinculamos el amor de la otra persona a “eso” que puede darme, me hace feliz. Es decir, entendemos que la felicidad y el amor vienen de fuera. Yo te doy y tú eres feliz, tú me das y yo soy feliz. “Eso” que nos damos puede ser:

  1. Material: En un mundo tan materialista y elitista, el tener más de todo está premiado. Y sin saberlo o quererlo, entramos en la rueda de generar riqueza para comprar felicidad. Falsa felicidad. Porque cuando llegas a tener “eso” que un día te marcaste como meta: “Cuando tenga eso seré feliz”. Y cuando lo tienes entre las manos, sí, te llena, pero ese llenado mengua, dura unos días y luego se esfuma entre tus dedos la felicidad. Y vuelves a sentirte vacía.

  2. Amor: Viene de fuera de nosotras. Vinculamos nuestra felicidad a aquellas muestras de amor que nos ofrecen las demás personas. Ya sean de cuerpo a cuerpo como una caricia, su presencia o materiales, como un guiso o un regalo. Hay muchas maneras de dar amor. Pero cuando no nos lo dan o cuando se van, sentimos vacío. Esto se podría extender muchísimo más. Allí voy.

    Los cinco lenguajes del amor:

    1. Las palabras. Palabras de ánimo, apoyo, afecto, felicitación, elogios, amabilidad o humildad hacia otro. Ahora bien, hay que recordar siempre que las palabras son, en el fondo, elementos simbólicos. Por eso, es importante que la expresión de amor no se reduzca solo al mundo de lo verbal.

    2. El tiempo de calidad. Compartir tiempo de calidad no es tanto el acto (una buena cena en un restaurante caro), sino el disfrute de ella al compartirla con nuestros seres queridos; escuchando y siendo escuchados, sin prisas ni otras distracciones.

    3. Los regalos. Para algunas personas este tipo de regalos simboliza una expresión de amor muy bonita; quien regala ha estado tiempo esforzándose y pensando en ella, trabajando en realizar u obtener ese regalo, disfruta desde que tiene la idea, hasta después de haber dado el regalo al otro, sin esperar más que su sonrisa. El significado del regalo parece haber perdido valor en una sociedad consumista: “Cuanto más regalos y más caros mejor”.

    4. Actos de servicio. Tratar de agradar a la persona sirviéndoles o haciéndoles favores a ciertas personas les resulta gratificante. Cocinar, limpiar, arreglar cosas, encargarse de las tareas más pesadas o desplazarse a sitios lejanos, son actos que realizan minuciosamente y con una sonrisa en la cara, sin esperar que le devuelvas el favor o una respuesta inmediata compensatoria. "No es una necesidad ni una obligación, sino algo que se hace de manera generosa para ayudar al otro".

    5. Contacto físico. Es la forma de comunicación más sencilla y directa. Abrazarse, besarse, acariciarse, tocarse, tener relaciones sexuales; son formas de transmitir y recibir amor de la pareja. Además, la experiencia de sentir el contacto piel con piel desencadena cambios en la manera en la que nuestro cuerpo segrega hormonas, incluso aunque no seamos conscientes de ello: empezamos a producir aquellas ligadas al sentimiento de satisfacción, relajación y confianza en el otro.

      Para algunas personas el contacto físico es su lenguaje principal, sienten seguridad y felicidad a través de éste; y sin éste no se sienten amados. "Puede producir o romper una relación. Puede comunicar odio o amor".



¿Qué pasa cuando siento ese vacío?

¿Qué pasa cuando siento ese vacío? (No hablo de la muerte de un ser cercano)

Ahora suena esto.

Cuando sentimos vacío en parte es normal, nos sentimos vulnerables sin esa persona, sin ese amor expresado a su manera y eso es abrazable. La mejor manera, para mi alma, no digo que tenga que serlo para ti, es escribiendo eso, lo que se siente. Vaciarte, volcarlo en palabras y luego leerlo. Agradecerlo y respirarlo.

¿Qué hay luego? ¿Cómo vivo sin esa persona cerca?

Ver que el amor que te ofrecía, sea de la manera que fuese, tú, seguramente no te lo dabas. Si sientes un vacío inmenso puede que tu no te dijeras:

  • PALABRAS BONITAS a ti misma, de amor, autoestima y sin juzgarte.

  • Pasar TIEMPO DE CALIDAD contigo misma. Un paseo, una clase de yoga, tiempo de silencio, un baile sola…

  • REGALARTE algo que ames. Como un aceite esencial, unas flores, un jabón que ames, una prenda de ropa especial…

  • Actos de autoSERVICIO, como hacer tu cama y rociarla con agua de flores, pensando en el gusto que te dará meterte en tu cama esa noche. Cocinarte algo nutritivo para ti, que te guste, gozando del momento.

  • AutoCONTACTO físico. Algo así como un automasaje corporal a la luz de las velas, sin olvidar ninguna de tus partes. Incluso mirando al espejo tus luces y sombras mientras le bailan a la vela. Amando todo tu cuerpo mientras le dedicas unas palabras bonitas. Tras una ducha calentita en la que has enjabonado tu pelo con consciencia, amor y respeto, sintiendo las yemas de tus dedos hundirse entre tu cabello. Besarte y acariciarte.

  • Darte PLACER, también.

  • Hacer de TU TEMPLO, que es tu cuerpo, UN ALTAR (eso te lo escribí en el post anterior, sobre La Muerte)


Vivirnos bien amadas por nosotras mismas no es difícil, es dedicarnos tiempo. Dedicarnos el tiempo que necesitamos para encuerparnos. Sentirnos felices de darnos todo lo que necesitamos empieza en un primer paso, conocernos. Parece que da miedo conocerse a una misma o que esté mal, o que sea egoísta, incluso tabú. Muy lejos de lo que nos hicieron creer, conocernos es nuestro mayor regalo. Sentir que cuando tu te amas por ti, esas carencias que sientes de otras personas, empiezan a transformarse en abundancia propia. En estar encantada de haberte conocido, reconocido y disfrutarte. Ver que cuando tú llenas tu tetera (en breve despliego eso) y rebosa de amor por ti, puedes dar desde tu abundancia, desde tu plenitud, desde tu completitud, desde tu unicidad.


¿OYES? ES TU ALMA.

Te sonríe y te susurra “Es por aquí, es por aquí”. cuanto más te conozcas, más te amarás y más completa te sentirás.

Me decía mi alma. Todo esto te lo cuento por mis propias vivencias en esta vida.



EL CUENTO DE LA TETERA

Jeje es algo que siempre explico porque es muy gráfico. Igual ya me has oído explicarlo antes. Bien. Hazte a la idea que somos teteras rodeadas de tacitas cuando tenemos hijxs y otras teteras, otros adultos. Y que este proceso puede durar meses, no días ni semanas.

Como teteras nuestra misión es estar llenas de té calentito, en nuestro caso: llenas de amor cocinado a fuego lento. Eso es de lo que estamos hechas, de amor. Somos vasijas de amor creadas por Dios, la Fuente, el Universo, como tu lo llames, a su imagen y semenjanza. Somos fractales de esta energía. Bien.

Cuando nuestra tetera está vacía, nos sentimos vacías y nos compartimos desde la carencia.

  • No podemos dar amor desde la abundancia a nuestras tacitas.

  • Tampoco podemos dar amor desde la abundancia a otras teteras, porque estamos vacías.

  • ¿Qué hacemos? Responsabilizarnos de darnos amor cada día un rato. Haciendo cosas que nos gustan, que amamos, que nos hacen feliz, que nos dan conocimiento, nos expanden el alma, descontracturan el cuerpo. Esto a veces nos hace sentir que no tenemos tanto tiempo para las tacitas y teteras que nos rodean. Pero justamente es esto lo que rellena nuestra tetera:

    • Paseos a solas, escribir, bailar, ir al gimnasio, un baño en el mar, escuchar música que aumente tu frecuencia, respirar, cantar, darte un masaje, comer bien, meditar, en definitiva: darte amor.

Cuando rellenamos nuestra tetera hasta derramarnos, nos compartimos con otras teteras y tacitas desde la abundancia que somos y nos merecemos vivirnos desde aquí toda la humanidad.

  • A las tacitas les das amor incondicional, cobijo, abrazo, nutrición, cuido, palabras que salen del corazón, aliento, acompañamiento... Todo.

  • A las teteras vacías que mendigan amor: explicarles el cuento de la tetera. Sino, caemos en la tentación de salvarlas vaciándonos y no somos salvadoras, podemos acompañarlas, eso sí. Si cedemos a salvarlas podemos vaciarnos muy rápido porque chupan nuestra energía. Poner límites de ti hacia afuera y viceversa. Esas teteras cuando te amas tanto, van desapareciendo de tu vida, o no compartes tanto con ellas, o nos distanciamos un tiempo o no nos compartimos tan abiertamente. Porque aprendemos a cuidar nuestra energía y sabemos lo que cuesta vivirse rebosante de amor.

  • A las teteras rellenas que ya pueden dar desde la abundancia: COMPARTIR AMOR Y FELICIDAD. Sin esperar como vampiros que te rellenen, no hay nada que deseemos más que compartir el amor que somos y la felicidad. Estas relaciones nos regalan:

    • EXPANSIÓN PURA tanto en relaciones, proyectos, amistades, familia, creatividad, etc... Nos catapultamos hacia nuevos horizontes de amor compartido en igualdad, desde la abundancia, en horizontal.

    • SOSTÉN siempre hay días buenos, no tan buenos y malos malísimos. En los que recurrir a tus personas medicina y poder abrir melones y melones sin filtro, ni censura. Ser escuchadas, sostenidas en eso que se abre y abrazadas

    • EL AMOR INCONDICIONAL, pues de eso fuimos creadas, eso somos y eso venimos a recordar.



LOS ÓRDENES DEL AMOR,

Un Camino hacia la Armonía Familiar

Bert Hellinger, un destacado psicoterapeuta alemán, desarrolló el concepto de los "Órdenes del Amor", que nos invita a reflexionar sobre las dinámicas familiares y cómo estas influyen en nuestras relaciones y bienestar emocional. Según Hellinger, existen ciertos principios que, al ser respetados, pueden restaurar el equilibrio y la paz en nuestras vidas.

1. Pertenencia: Cada miembro de la familia tiene un lugar y un rol que desempeñar. Es fundamental reconocer y honrar a todos los antepasados, ya que su historia forma parte de nuestra identidad. Así pues es sanador contar también con hijos no nacidos y todos los miembros del clan, hayan fallecido o ido de casa. contar la historia desde la verdad y el amor. En mi infancia, en mi casa, nunca se hablaba de los fallecidos y aún ahora resulta retador para los mayores. Pero en mi pequeña familia de 5 hemos integrado hablar de “la muerte” como parte natural y cíclica de la vida. Mis tres hijes tienen un hermanx mayor que perdí de pocas semanas de gestación. Y tenerlo en cuenta es sanador para el corazón de todos.

2. Orden: Este principio se refiere a la jerarquía natural dentro de la familia. Los padres son los que dan vida y, por lo tanto, deben ser respetados y honrados. Los hijos, por su parte, deben recibir y no dar en exceso. Maternar a tu madre, por ejemplo, no es sano, no es tu rol. Saber si eres el segundo o quinto hijx es liberador.

3. Equilibrio: En las relaciones, es esencial mantener un equilibrio entre dar y recibir. Cuando uno de los miembros de la familia asume más de lo que le corresponde, se genera un desbalance que puede afectar a todos. En mi caso dejé de cuidarme un tiempo por dedicar toda mi energía a los tres pequeños, el, trabajo, la casa… Llegó un día en que ni sabía, en el caso que me permitiera por ejemplo 3 horas de descanso, qué me gustaría hacer con mi tiempo libre. Descansé en mi, cuando me apliqué el cuento de la tetera. Ahhhh <3 Volver a dar desde la abundancia fue reparador.

Al comprender y aplicar estos órdenes, podemos sanar heridas del pasado, mejorar nuestras relaciones y abrirnos a un amor más profundo y auténtico. La espiritualidad juega un papel crucial en este proceso, ya que nos conecta con nuestra esencia y nos permite ver más allá de las dinámicas familiares.

Te invito a ahondar en ello.



EL AMOR NO ES UN SENTIMIENTO, ES EL ESTADO NATURAL DEL SER.


Boom.

El estado del Ser que todos somos es el amor incondicional. ese es el estado natural de nuestros Seres Sintientes. Pero cuando creces en una sociedad en la que no te enseña esto, puede parecer que el amor puede ser doloroso. Nos enseñan que el amor está fuera de nosotras, que “necesitamos” nuestra “media naranja” para sentirnos completas.

Nos enseñan que 1/2 naranja +1/2 naranja = 1 naranja

Y en realidad somos 1 Ser completo + 1 ser completo = Creamos algo muy grande juntxs, algo muy bello, muy hermoso.

Pero no “necesitamos” a la otra persona, nos sumamos a ella.

No es el amor lo que duele, como dice esta canción. Lo que pasa cuando nos metemos en una relación, cuando cada miembro tiene aún temas personales pendientes que revisar, la relación vibra en una frecuencia. Normalmente los dos vibramos en la misma frecuencia. No estamos realmente 100% enamoradas de nosotras mismas y la otra persona, seguramente, tampoco lo está de ella. En algún momento, tarde o temprano saltarán red flags. No es que el amor duela. Es que esa persona llegó a tu vida para activar el dolor en ti, como tu niña interior sintiéndose abandonada o rechazada. Seguramente, tu en ella también. Son relaciones de crecimiento. Estos puntos de inflexión son buenos para poner las cartas sobre la mesa, boca arriba y hablar desde lo más profundo de cada Ser. Ahondar hasta donde se pueda para llegar al punto de dolor, seguramente en la infancia.


Entonces el amor no tiene nada que ver con esto.

Es solamente que alguien llegó a tu vida, os abrísteis la una a la otra y en algún momento vulnerable dijo las palabras justas para sacar a la luz ese punto de dolor que llevas dentro. Puede que dormido hace muchos años, incluso décadas en tu subconsciente. Algo que no procesaste en este tiempo y que ahora sale a la luz. Se hace consciente para poder mirarlo. Igual tú con la otra persona, somos espejos humanos.

[ Hago un inciso para desplegar cómo se divide la mente en consciente, subconsciente e inconsciente.

  • Mente consciente: es la parte que se encarga de darnos el don de la percepción de la realidad de todo lo que te vas dando cuenta en la vida, y que podrías reproducir, comentar, compartir sin esfuerzo. Por ejemplo, cosas que percibes, pensamientos que te aparecen y los recuerdos.

  • Mente subconsciente: esta puerta te da el acceso a aquellas cosas y vivencias que has tenido, con información específica que por el momento permanece olvidada; es decir: hay información que entró por tu mente consciente, y ha desaparecido por el momento. Si haces un esfuerzo podrías recordarlas y traerlas al campo consciente nuevamente. También se le llama “preconsciente”. Este nivel es muy metafórico, ya que trae valiosa información desde el inconsciente que, si se manifiesta en lo consciente, pueden ayudar a resolver traumas, problemas, adicciones o experiencias dolorosas.

  • Mente inconsciente: ocupa las 6/7 partes de la mente, y es donde tenemos oculta millones de experiencias por las que hemos pasado desde que nacimos, y que no son recordables. Así, los impulsos, tendencias, impresiones, pensamientos que no controlas y los recuerdos que reprimes, están en este espacio. Desde una perspectiva espiritual, es en el inconsciente donde se cree que anida el verdadero Yo; y donde están las cosas que quizás debamos elaborar para que no nos afecten en la vida si se trata de experiencias tortuosas o infelices.

Esto es la puntita del iceberg, puedes ahondar mucho más en el libro de “Creatividad y plenitud de vida” de Antonio Blay Fontcuberta. Por ejemplo. ]

Sigo…

Entonces no es el amor lo que duele.

Es la información de tu subconsciente que se hace consciente, GRACIAS a que esa persona dio en el clavo, te apretó ese botón que te trajo ese recuerdo. Listo para ahondar en ello, revisarlo, abrazarlo y sentir finalmente paz en ese tema. Liberación es lo que se siente después. Expansión. Amor. Felicidad. Crecimiento.


Entonces el amor no duele. Duele que te aprieten esos botones. Y si pensamos aun más allá.

Esa persona apareció en tu vida para APRETARTE ESOS BOTONES, para ser el SER EN AMOR que te acompañe en este proceso. No existen las casualidades.


SON SICRONICIDADES.

SON SICRONICIDADES.

SON SICRONICIDADES.

Descansa en esto.


SOBERANÍA DE TU SER

Tú decides qué hacer con la información que te llega.

Seguir pensando que es culpa del otro y que el amor duele.

O que es algo tuyo no resuelto y tienes el poder de decidir cómo abordarlo para expandirte.

Tu decides si vivir SIENDO UNA EXPRESIÓN, UN FRACTAL DEL AMOR, o no. Yo ya decidí :)

Descansa en esto también.


LOS 7 CHAKRAS PRINCIPALES, DESDE EL AMOR QUE SOMOS

  1. Raíz. Sostener y decidir desde el amor.

  2. Sacro. Crear y disfrutar desde el amor.

  3. Plexo solar. Gestionar emocionalmente desde el amor.

  4. Corazón. Amar y ser amada desde el amor.

  5. Garganta. Hablar y escuchar desde el amor.

  6. Tercer ojo. Ver y comprender desde el amor.

  7. Corona. conectar y canalizar desde el amor.

Recuerda que el amor es lo único que existe y lo único que necesitamos,

cuando te sientas desconectada pide amor, alinéate al amor, por ti primero y llegará la expansión.

Y seguro que hay mucho más,

Por hoy lo dejo aquí :)


Un guiño,

El Ojo de Venus.


PD: La carta anterior sobre La Muerte, te la recomiendo leer o escuchar. Trae mucha medicina también.

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